miércoles, 20 de marzo de 2013

Historia cronológica-militar de al-Andalus

En el presente artículo, trataremos un resumen histórico de las batallas que se produjeron en la Península Ibérica desde la entrada de los musulmanes en el año 711, hasta la rendición de los mismos en 1492 tras finalizar la reconquista cristiana.

En el año 711, aprovechando la fragmentación de Hispania (llamada así entonces) en pequeños reinos visigodos, entra Ṭāriq Benzema ibn Ziyād al-Layti (A quién debe su nombre el peñón de Gibraltar, Ŷabal Ṭāriq o "la montaña de Ṭāriq) desde el norte de África, los musulmanes conquistan pequeños emplazamientos y durante cuatro años realizan expediciones para reconocer el terreno. Después comienzan a conquistar varios territorios hasta el año 725, que abarcan casi la totalidad de la península, excepto algunas zonas del Norte como Asturias o los territorios situados a las faldas de los Pirineos.Es de destacada importancia la batalla de Covadonga que acaeció en el 720 (o 722 según fuentes). La batalla de Poitiers en el 732, donde los musulmanes fueron derrotados, marcaría el límite territorial hasta donde los musulmanes llegaron a conquistar. Podemos considerar que fue una conquista "relámpago" teniendo en cuenta la rapidez y la época en que se dio.



Territorio en amarillo, conquista de los musulmanes

En respuesta a esta invasión, y aprovechando las sequías que azotaron la península durante aquella época, comenzó también la reconquista cristiana, organizada por Don Pelayo desde Asturias. Contó con el apoyo de otros monarcas cristianos de diversas regiones como Carlomagno.


Reino de Asturias (en morado) y Reino de Aragón (en rojo oscuro), conquistado por Don Pelayo con ayuda de otros reyes cristianos tras la batalla de Covadonga. Aragón se mantuvo independiente. Por su parte, Carlomagno conquistó los Condados Catalanes (en verde) y la Marca Hispánica (en rojo claro).

En el siglo X, en el al-Andalus musulmán, ʿAbd al-Raḥmān III se autoproclamó califa, cambiando el modelo de gobierno anterior del emirato. Ordena ampliar la mezquita de Córdoba y construir la ciudad palaciega de Medina Azahara (Madīnat al-Zahrāʾ). Por parte de los cristianos, Asturias se convierte en el reino de León, siendo Ramiro II el monarca más poderoso de esta época, tras derrotar a los musulmanes en el 939, en Simancas, pero poco después, los cristianos se ven obligados a retroceder después de que el califa Almanzor asumiera el poder.


En el siglo XI, al-Andalus, y en especial el califato de Córdoba, se desintegró en los reinos de taifas. Del mismo modo, los antiguos reinos cristianos también se dividieron en reinos más pequeños.


situación en el siglo XI

Esta división por parte de los musulmanes, por ser mayor que la de los cristianos, que aunque también se habían dividido contaban con una mejor organización, propiciaron el avance de los cristianos para recuperar varios territorios en incursiones desde León, Castilla y Aragón.


Aunque no cambia el color de los territorios, las flechas en rojo representan las zonas en disputa que tomaron los cristianos, donde el poder no era ostentado totalmente ni por unos ni por otros.

Los musulmanes se vieron obligados a pedir ayuda a la dinastía almorávide, que logran frenar la expansión cristiana en Sagrajas


Los almorávides lograron mantener el poder en al-Andalus durante aproximadamente 100 años más, pero su poder acabó debilitándose y los cristianos aprovecharon esta situación para continuar su avance.


Los aragoneses aprovecharon para conquistar los terrenos hasta el valle del Ebro, los castellanos hasta el río Tajo, y los portugueses por su parte avanzaron hasta tomar Lisboa.

Esta situación motivó la entrada de otro pueblo musulmán proveniente de África, los almohades, que sustituyen en el gobierno de al-Andalus a los almorávides. En 1195 se produce una batalla clave en Alarcos, entre el rey castellano Alfonso VIII contra tropas andalusíes de varios orígenes, destacando las tropas de Almanzor en la retaguardia. Dicha batalla desembocará en una derrota para los cristianos, debido a una inteligente táctica por parte de los musulmanes. 


Como consecuencia de esta batalla, las fronteras volvieron hasta las orillas del Tajo, y forman un frente homogéneo desde Portugal a Cataluña, a lo largo de los ríos Tajo, Guadiana y Ebro, fortaleciendo militarmente las zonas limítrofes con reinos cristianos y desguarneciendo las zonas del interior.


Las zonas en verde-rojo oscuro representan las zonas tomadas por las avanzadillas cristianas. Eran zonas aún en disputa, en la que el poder no era ejercido totalmente ni por unos ni por otros, pero si había una predominancia del gobierno cristiano en ellas.

Por tanto, teniendo en cuenta los avances cristianos representados por las flechas en rojo de las anteriores imágenes, las fronteras quedaron como se muestra en el siguiente gráfico:


En 1211, el castillo de Salvatierra cae bajo el poder de los musulmanes, amenazando la ciudad cristiana de Toledo. El Rey Alfonso VIII, preocupado por esta situación, solicitó ayuda al resto de reinos cristianos y al Papa Inocencio III, que dio a la lucha el carácter de cruzada, llegando a Toledo cruzados de Aragón y del Resto de Europa. Por el contrario, León y Navarra rehusaron unirse a esta lucha.


El 19 de junio de 1212, tras diversas escaramuzas en los asentamientos que se muestran a continuación, produciéndose la batalla de las Navas de Tolosa en Mesa del Rey. Esta vez la batalla fue ganada por los cristianos, que aprovechando la experiencia de la batalla anterior, indujeron a los musulmanes a cometer un error táctico que desembocaría en la derrota de los mismos.


Tras esta batalla, Jaime I de Aragón conquistó Mallorca, Ibiza y el Reino de Valencia. Fernando III de Castilla conquistó la baja Extremadura, Sevilla, Jaén, Córdoba y Murcia. Sancho IV conquistó Tarifa. Portugal completó la conquista del Algarve hacia 1250.


Tras estas conquistas cristianas, al-Andalus se vio reducido practicamente al Reino de Granada únicamente, quedando la distribución del territorio como en la imagen mostrada a continuación:


La zona en morado representa el Reino de Granada, último reducto de al-Andalus en aquella época. Caído el poder almohade, la denominación de este reino fue nazarí, y fue fundado en 1238. Por otra parte, los reinos cristianos se configuraron en distintos reinos con distintos intereses.

Para el Reino de Castilla, uno de sus objetivos principales fue la toma de Granada. En 1340, la batalla del Salado fue un primer revés para el reino granadino. Finalmente, tras la alianza matrimonial entre Fernando  e Isabel los Católicos, (unión que simbolizaba la alianza entre los reinos de Castilla y Aragón) propició la toma definitiva de Granada (tras varios hostigamientos por tierra y mar que produjeron el asedio y aislamiento de la capital granadina) por los cristianos y el fin de al-Andalus, en 1492.


Tras la caída de Granada, se le concedió a Boabdil, antiguo rey de Granada, el dominio de las Alpujarras. Aunque no por mucho tiempo, pues un año después tuvo que emigrar a África. Pese a ello, la historia de los musulmanes en España, no termina aquí. Tanto por el gran legado cultural que nos dejó la civilización islámica como por la diversa historiografía que existe sobre moriscos y mudéjares en los reinos cristianos de la España post-andalusí, podemos decir que la historia de al-Andalus sigue aún viva en la sangre de los españoles.

A modo de conclusión hipotética: ¿Será posible que la fama de no lavarse de Isabel la Católica, se deba a que, como mujer santa que era según la leyenda, no veía la obligación de hacer la ablución antes de hacer cada oración puesto que ya estaba purificada por no haber cometido pecado alguno? Independientemente de esta humilde hipótesis, es evidente que la huella cultural, tradicional y religiosa que dejaron los musulmanes en España, es mucho mayor de lo que muchos pensamos.


Todos los datos de este artículo han sido extraídos y resumidos del presente vídeo, que puede visualizarse desde la siguiente dirección:

martes, 5 de marzo de 2013

Noticia relacionada con el Islam en Rusia

Aunque el siguiente artículo no tiene nada que ver con la cultura andalusí (y tampoco espero que se tenga en cuenta como artículo relacionado con dicha temática), me he visto "tentado" de dar voz a esta noticia que leí hace varios meses por lo llamativo de su naturaleza.


Interesante, ¿no?.


domingo, 3 de marzo de 2013

Los Banū Ḥaŷŷāŷ

Los Banū Ḥaŷŷāŷ fueron una prestigiosa familia andalusí de ascendencia real visigoda. Sus orígenes en la Península Ibérica bien podrían remontarse desde el siglo II. En lo que nos atañe a nosotros, que es la historia de al-Andalus, nos centraremos en los descendientes de del rey visigodo Witiza, que posteriormente se les denominaría Banū Ḥaŷŷāŷ.

Tras la llegada de los musulmanes a la Península Ibérica en el año 711 A.D., se produjeron pactos entre los musulmanes y los reinos visigodos. El rey visigodo Alamundo, uno de los tres hijos del Witiza, habría pactado con los musulmanes para obtener el control de la zona occidental del Guadalquivir. Tras morir, su hermano Artobas, que reinaba en Córdoba, habría arrebatado a sus sobrinos su herencia paterna. La hermana de Artobas, Sara la Goda, acudió con algunos de sus familiares a Damasco para denunciar la esta situación al califa Hišām ben ʿAbd al-Malik. Durante su estancia en Damasco, Sara tomó como marido a ʿĪsà ben Muzāḥim. También conoció a ʿAbd ar-Raḥman I, que posteriormente sería emir independiente, loque permitió a Sara y sus familiares gozar del favor de la Corte. Desde entonces, Sara sería conocida en árabe como Sara al-Qūṭiyya, que no es más que la transcripción al árabe del gentilicio "goda".


De este matrimonio, nacerían dos hijos, de uno de los cuales descendía el historiador andalusí ibn al-Qūṭiyya. Tras la muerte de Hišām ben ʿAbd al-Malik, Sara se casó con el sirio ʿUmayr ben aʿīd al-Lajmī, y esta nueva unión nació abīb ben ʿUmayr, y de los hijos de este nacieron dos importantes familias sevillanas, los Banū Maslama y los Banū Ḥaŷŷāŷ, de origen árabe-yemení. Fueron grandes terratenientes durante el emirato de Sevilla, teniendo bastante independecia entre los años 888 y 912, gracias a los pactos que hicieron con ʿUmar ben Ḥafūn. Por desgracia, en el año 915, ʿAbd ar-Raḥman III los sometió y los despojó de sus tierras y posesiones, sometiéndolos al Islam.

Gracias al testimonio de ibn al-Qūṭiyya, el nieto de Sara, hemos podido reconstruir buena parte de la Historia del al-Andalus. Como historiador, dejó muchos textos bastante más objetivos que las fuentes islámicas (redactadas por los ʿulamā') de las épocas sobre la conquista de la Península, que han sido utilizados tanto por cristianos como por musulmanes posteriormente. En su visión de la historia, ibn al-Qūṭiyya dio mucha más importancia a los pactos establecidos entre los cristianos y los musulmanes recién llegados a la península, que a elogiar las proezas militares de estos últimos como solían hacer los Omeyas en su interés de ejercer un mayor control sobre los territorios ocupados, lo que hace que su versión de la historia difiera de la de otros como el historiador ar-Rāzī, causando esto un gran rompecabezas para los actuales historiadores de al-Andalus.

jueves, 28 de febrero de 2013

¿Cultura pre-andalusí?

Uno de los problemas de la historiografía, consiste en el constante cambio de teorías e hipótesis sobre aquello que sabemos, o creemos saber, por el simple hecho de que se acepta como verdadero, cuando la propia Historia demuestra que el saber humano cambia constantemente.

La ciencia es la herramienta del hombre para valerse de su entorno mediante procedimientos basados en el ensayo y el error, repetibles en determinadas circunstancias y bajo la consecución de una serie de pasos procedimentales que le ayudan a llegar al resultado esperado. Es por ello, que no existe ninguna ciencia exacta a excepción de las matemáticas, pues son una ciencia abstracta, y cuya última finalidad es la de aplicarse al resto de ciencias. Pero en sí no son una ciencia de "aplicación material" si no se complementan junto con otras ciencias Es por ello que una teoría que hace cien años podría ser considerada como válida, es remplazada rápidamente por otras nuevas, desbaratándose así el trabajo anterior.

Y en referencia al campo que nos atañe, esta es la razón por la cual el revisionismo histórico está tan de moda ahora. El revisionismo histórico no tiene porque ser malo cuando busque mejorar la percepción que tenemos sobre nuestra identidad y corregir los errores de nuestro pasado. Pero tampoco nos engañemos.
A lo largo de la Historia ha existido otro tipo de "revisionismo histórico" en el cual el ser humano ha manipulado la propia Historia en beneficio de sus propios intereses, ya sean políticos, religiosos, económicos o de cualquier otro tipo.

El motivo de esta breve introducción, es para inducir al lector a un estado de mayor percepción que le ayudará a comprender los distintos puntos de vista sobre el tema que vamos a tratar. Sin más dilación, paso a "la noticia".


La imagen que ven arriba, es una lápida mortuoria encontrada en Xátiva, Valencia, en el año 2004. Lo más llamativo de la lápida, que llamó la atención de los historiadores en aquel momento, es la fecha en la que según la propia inscripción se afirma que se produjo el entierro de la persona que yace debajo. Escrito en caracteres árabes sin puntos diacríticos y no demasiado legibles, se ha especulado que la fecha que reza en la lápida fue el año 27 o 29 de la Hégira (que equivaldría al 648 o 650 del calendario gregoriano).

Teniendo en cuenta que la entrada de los musulmanes en España se produjo desde el año 711 de nuestra era, el descubrimiento de esta lápida fue motivo de intensos debates entre historiadores y demás profesionales especializados, pues este tipo de materiales siempre ponen en tela de juicio lo que conocemos como "Historia oficial".

Y es aquí donde comienza ese juego de intereses políticos, económicos o religiosos del que hablaba al principio del artículo. Siempre habrá quienes, por unos motivos u otros, defiendan una versión de los hechos, mientras que por otro lado, siempre habrán quienes sostengan lo contrario.

Teniendo en cuenta los argumentos de los dos enlaces anteriores, quien escribe estas líneas se lava las manos. Porque tanta razón podría tener uno como otro. Si bien es cierto que sería perfectamente posible que un musulmán, viviera en España en los 27 o 29 años posteriores al Islam, también es perfectamente posible que esta lápida fuese un fraude ideado por los musulmanes andalusíes del siglo X u XI para demostrar su estancia en la Península desde tiempos anteriores a los de la conquista del 711, y según esa última hipótesis, está lápida no sería pre-andalusí, sino andalusí.

Si miramos atrás en la historia, veremos multitud de pueblos y culturas que han hecho lo mismo, y hasta hace bien poco, ya sea creando héroes ficticios en regímenes dictatoriales de cualquier color, hasta la invención de mitos o milagros en las sociedades religiosas de la Edad Media.

Es por ello que el buen investigador debe liberarse de cualquier tipo de prejuicio ideológico. Ser fiel a la ética profesional que rige en su campo. Actuar con rigor metodológico y no buscar el interés personal.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Reinhart Dozy

Comienzo este blog con una entrada dedicada a uno de los primeros arabistas, Reinhart Pieter Anne Dozy.

Nació en la ciudad holandesa de Leiden en 1820. Se doctoró en 1844 en la universidad de dicha ciudad, en la cual fue profesor desde 1850 y titular de una cátedra desde 1857.
Como resultado de sus extensos conocimientos en historia, lengua y literatura árabe, publicó una traducción del "Kitab al-mujib fi talkhis akhbar ahl al-Maghrib" de Abdelwahid al-Marrakushi (nacido en 1185 en el sur de España, entonces al-Andalus), que tituló "Historia de los almohades de Al-Marrakushi".
También le debemos obras como "Investigaciones sobre la historia política y literaria de España durante la edad media" e "Historia de los musulmanes de España hasta la conquista de Andalucía por los almorávides", entre otras, que constituyeron un gran aporte para la historiografía española gracias a sus conocimientos sobre el Cid, las taifas o los asentamientos musulmanes en Occidente.

Como curiosidad, encuentro en la enciclopedia (donde pueden verse algunas más de sus obras), un mapa del mundo hasta entonces conocido, llamado "Tabula Rogeriana", que parece ser que Muhammad al-Idrisi le regaló al rey Rogelio II de Sicilia alrededor del año 1154, y que fue estudiado por Dozy.



Al pie del mapa figura el texto: "Fíjese en los cuadros donde aparece el Mar Negro, España, Italia, el Mar Rojo y el Mar Caspio en la parte baja del mapa".

Reconozco que he pasado bastantes minutos intentando darle sentido a este mapa hasta que he podido situarme y comprender el dibujo, algo precario, pero meritorio teniendo en cuenta la fecha de su elaboración. Antes de poder ver el mapa, uno debe ponerse en la mente de quien lo hizo.

¿Si usted fuera representante de la cultura considerada como la más avanzada en ese momento, situaría su país ARRIBA o ABAJO del mapa?

Tan sólo hay que darle la vuelta al mapa "mentalmente", y considerar que quien hizo el mapa, probablemente veía lo más lógico situar su país arriba, y los países "conquistados" debajo. Puede que "el estar arriba" o "abajo" sea un pensamiento arquetípico común a todos los seres humanos. Todos consideramos "arriba" como una posición de superioridad respecto a "abajo". Por ello, si le damos la vuelta al mapa, podemos identificar fácilmente los lugares arriba indicados.



Y con las indicaciones arriba referidas.